La paranoia es ley en Myanmar

Mayo 23, 2008

Como cuando en Macondo comenzó la insaciable lluvia y no cesó en cuatro años, el aguacero cayó con la misma intensidad pero en apenas pocos días, esta vez sin mariposas amarillas ni gitanos redentores.
Antes de ver los cimientos de la casa ahogados en el lodo, antes incluso de ver a los niños acarrear enormes cubos de agua turbia, con los pies de plomo en el barrizal, alguien arrancó la puerta de las visagras, invadiéndome y alentando aún más mi confusión. Llevaba traje, lo recuerdo bien, no llevaba armas y hacía alarde de una severidad casi militar. Maniatado y amordazado, me relegó al último rincón del sótano, justo después de arrancarme los ojos para que a partir de entonces no pudiera ver lo que realmente sucedería, y para que cuando me viesen no supieran a donde mirar.
Mudo y ciego, quedé condenado al tormento de escuchar el llanto de mi pueblo despojado del último resquicio de vida. ¿Acaso nadie iba a acudir en su ayuda? Al otro lado de la puerta mi verdugo lidiaba su lucha consigo mismo, sin dejar de hablar de un tal Nargis e incluyendo rotundas negativas tras el nombre, lo que me dejaba vislumbrar que jamás me liberaría de mi soga bien tensa al rededor del cuello. Cuando el señor trajeado se rindió llegaron por fin ellos. Ya no había nada más que salvar a parte del horror de la tragedia.

La Croaca, martes 22 de mayo de 2008
taosalamandra

(copio y pego de anfibioticos y mato dos pájaros de un tiro: hago publicidad y actualizo)


Anfibióticos

Mayo 20, 2008

Podría inventarme una historia, transgredir la realidad. Podría imaginar que un enorme, un gigantesco tanque de fármacos tóxicos y otras sustancias nocivas se derramaron en la charca más pulcra sobre la faz, o quién sabe, manto de la tierra. Que los tritones, salamandras, sapos y renacuajos, se vieron obligados a emigrar. Proponer cien mil formas de gobierno y acabar a lenguetazo limpio. Podría decir que del lodo surgió por fin el manifiesto.

Pero sólo os contaré el final: el niño nos salió rana.

Compruébenlo con sus propios ojos (y de paso entérense de qué va esta entrada)


Fobofobia

Mayo 14, 2008

Asco, grima, repelús, repulsión, rechazo…son sentimientos normales que se pueden tener hacia la lista de cosas a continuación. Pero tenerles miedo, fobia, es más serio. La siguiente ennumeración es una selección extraida del diccionario de fobias, del que he sacado las que me parecen más estúpidas, ridículas, sinsentido o simplemente graciosas, y que he decidido bautizar como “Hilarante diccionario de fobias absurdas”, tan absurdas como los comentarios que añadí a algunas de ellas.

Ablutofobia: Miedo a bañarse o lavarse.

De los ablutofóbicos deriva la existencia de los agorafóbicos

Acarofobia: Miedo a los ácaros y a otros parásitos.

Y con esta alergia que nos trae la primavera, oiga!

Acerbofobia, acerofobia: Miedo a la acidez.

La culpa de esto la tiene trina, por hacer tantos anuncios con cítricos rodando por las calles.

Aeronausifobia: Miedo a vomitar.

Agirofobia: Miedo a cruzar la calle.

Yo es que no me saco el carnet por deferencia a los agirofóbicos

Anablefobia: Miedo de mirar hacia arriba.

Anglofobia: Miedo o aversión a Inglaterra, a los ingleses, o a cualquier cosa inglesa.

Es que la hora del té da muy mal rollo, sí.

Araquibutirofobia: Miedo o angustia a que la mantequilla de maní, o una sustancia parecida, se pegue en el paladar. Si acaban superando su fobia, los araquibutirofóbicos acaban desarrollando el miedo a vomitar

Asimetrofobia: Miedo de las cosas asimétricas.

Jamás verás a estos en un museo vanguardista

Aulofobia: Miedo a las flautas.

Esos peligrosos objetos puntiagudos…

Barofobia: Miedo a la gravedad terrestre.

Floting rules!

Bromidrosifobia: Miedo a desprender mal olor corporal.

Esto es de lo que carecen los que padecen la primera fobia

Chaetofobia: Miedo al pelo.

Se dice que la melena engullepersonas acecha las calles cuando hay luna llena.

Coprofobia: Miedo a los excrementos.

Para eso están los coprófagos, para ahorrar penas a los coprófobos

Eclesiofobia, ecclesiofobia: Miedo a la Iglesia.

Normal

Estasofobia: Miedo a estar parado.

Estos también suelen sufrir problemas de insomnio

Fagofobia: Miedo a tragar cosas.

Normalmente mueren de hambre a las dos semanas

Filosofobia: Miedo a la filosofía.

Gracias, Nietzsche

Fobofobia: Miedo a temer.

Los fobófobos reunen todas las fobias del mundo y acaban sufriendo importantes problemas de angustia.

Genufobia: Miedo a las rodillas.

Ni a los tobillos ni a los codos, a las rodillas.

Helenologofobia: Miedo a los términos griegos.

Pobres helenologofóbicos, jamás podrán asumir su problema

Hidrofobia: Miedo al agua; a ahogarse; a nadar e Hidrofobofobia: a la hidrofobia.

Yo propongo la hidrofobofobofobia

Hipopotomonstrosesquipedaliofobia: Miedo a la pronunciación de palabras largas.

Esta es la estrella del repertorio, quienes sufran este miedo jamás podrán contárselo a los demás

Kifofobia: Miedo a inclinarse.

Directamente relacionada con la genufobia

Levofobia: Miedo a las cosas del lado izquierdo del cuerpo.

Pobres levófobos zurdos

Mageirocofobia: Miedo a cocinar.

La cebolla es un alimento cruel

Medortofobia: Miedo a un pene erguido.

En fin…

Menofobia: Miedo a la menstruación.

Cuánto daño hicieron los anuncios de evax

Oclofobia: Miedo a la mafia, a los gángsters.

Coppola es el responsable de esto

Ostraconofobia: Miedo a los crustáceos.

Hombre, feos son pero tanto…

Tecnofobia: Miedo a los adelantos tecnológicos.

La cuna de esta fobia está en la secta de los amish

Urofobia: Miedo a la orina.

Los urófobos acaban teniendo problemas renales, y parkinson de aguantarse el pipi


cortinas de humo

Mayo 7, 2008

H&M colabora con cerca de 700 proveedores que, en muchos casos, tienen subcontratas. En total, unas 2.000 unidades de producción y más de 700.000 personas participan en la producción de nuestros productos.

La elección de nuestros países de producción plantea elevadas exigencias. Somos conscientes del riesgo de violación de los derechos humanos y del posible incumplimiento de la legislación laboral y de los estándares laborales vigentes en cada país. No obstante, estamos convencidos de que podemos contribuir a la mejora de las condiciones laborales de los cientos de miles de personas que fabrican nuestros productos.”

El caso es que la cadena de ropa vivió su etapa oscura a mediados de los noventa, cuando distintas ONGs, asociaciones de trabajadores e investigaciones periodísticas la acusaron y demostraron que ejercía una dura explotación sobre sus subcontratas: en los talleres que tenían en el sureste asíatico los niños trabajaban noche y día y sin apenas descanso para tejer prendas cobrando 2 céntimos de dólar por cada una de ellas.

Es evidente que el comunicado entrecomillado es una estrategia para lavar su imagen después de aquel episodio. Cuando el caso salió a la luz pusieron en marcha un Código de Conducta que todos los trabajadores tendrían que aceptar y en el cual decía que ningún menor sería aceptado en su plantilla y que además se facilitarían condiciones de higiene, laborales y de seguridad adecuadas. O lo que es lo mismo, se aferraron al “dentro de lo malo somos menos malos”, es decir, que siguen explotando a sus subcontratas y lo dicen claramente en su web, desquitándose de culpas y añadiendo que “intentan luchar en contra de ello”.

Creo que a estas alturas nada de esto es nuevo para nadie; las grandes multinacionales – y también las empresas que no lo son – distribuyen su producción en distintos países en los que puedan conseguir mano de obra a cambio de un módico, ridículo precio. Pero ya me estoy yendo por los cerros de Úbeda. Todo esto viene al cuento de que lo que leí en la web de H&M esta mañana, me recordó al fragmento del libro Next (Alessandro Baricco) en el que el autor cuenta que somos conscientes de este asunto y que nos enfurecemos al pensar en las atrocidades que cometen las empresas, pero que al fin y al cabo nadie tiene reparos en pagar 60 euros por un jersey, cuando sabe que ha costado 1 producirlo.

En fin…y vosotros ¿qué pensáis?